La manta ideológica que todo lo quiere cubrir

Comento desde aquí un artículo de otro blog que, entiendo, es un ejemplo muy de hoy de cómo se están mezclando, y me temo que no es por ignorancia, elementos que no pueden ser sumados

(http://www.desdeelexilio.com/2009/03/06/y-quien-cuenta-los-muertos-de-los-verdes/)

balanza01¿Qué está pasando? ¿Veo más de lo que creo o siento alrededor mía un cerco intelectual al pensamiento científico? ¿Funciona la estrategia de mezclar ideología y ciencia en la misma operación? Empiezo a pensar que sí…

Yo me declaro un “verde” convencido, amante de la ingestión de alimentos sin películas de pesticidas y sin que tengan internalizado en su coste el devengado por la inutilización de acuíferos como consecuencia del abuso en su abono con fertilizantes quimicos que contaminan esas aguas. Me declaro también preocupado, porque soy biólogo y la genética molecular ha sido una de las asignaturas de mi curriculum, ante la posibilidad de que la “inocuidad” lo los vectores genéticos que insertan esos maravillosos genes que hacen de un tomate una pieza de museo o del maiz un veneno a sus potenciales consumidores -menos a nosostros los humanos- no lo sea tanto, y pudiese llegar a células de mi organismo sin degradarse, resistiendo el tormento de mi aparato digestivo o el de mi aparato respiratorio… a saber, para después ser modificados.

También me preocupan otras cosas, como el que sean 2 multinacionales las que controlen el nuevo mercado e impongan las variedades que hay que distribuir por el planeta con la consiguiente pérdida de diversidad biológica, la dependencia estratégica del productor de semillas modificadas y el enorme beneficio en tan pocas manos.

Me pregunto si se recuerda cómo las restricciones sobre la fabricación de insulina animal -sí señores, esta insulina era proveniente de cerdos si no recuerdo mal- han propiciado los avances en la producción de insulina “humana”. ¿Problemas de la insulina animal? Probablemente y en cuanto a la pura molécula, ninguno pero…y respecto a las trazas de impurezas en origen? ¿Hablamos de las vacas locas? Por qué cuando se hablan de las ventajas de productos como el DDT no se exponen también sus consecuencias? El DDT fué prohibido por sus terribles efectos, acumulativos por lo demás, sobre las poblaciones que fueron expuestas. Como agente estrogénico, sus efectos han sido devastadores y precisamente por eso y porque se podían fabricar otros insecticidas de similar efecto y biodegradables el DDT fué dejado de lado. Estos son hechos, no especulaciones. ¿El DDT puede ser un agente para el control de la malaria? Perfecto…el cianuro puede ser un eficaz antibiótico pero es impensable su utilización en humanos ¿Verdad? y ¿Por qué? Pues a diferencia del DDT, su efecto sería visible de inmediato, no a medio o largo plazo.

mantaEl pensamiento verde es ideología, la ciencia NO es ideología y querer poner encima de ella la manta de la ideología es la estrategia que permite la entrada de otras ideologias en el otro lado de la balanza. Esta estrategia es muy visible en la actualidad con la arremetida creacionista. Ciencia no es sinónimo de panacea, pero sí de un conjunto de reglas consensuadas y unos resultados, OJO, resultados que deben refrendar cualquier teoría para poder validarla. Además, tampoco vale lo que diga nadie si no comunica la manera en que ha llegado a una conclusión y el resto de la comunidad, una vez validado el procedimiento, puede repetirlo.

La no utilización del DDT, los recelos de parte de la comunidad científica ante las quimeras producidas por manipulación genética, las objeciones a la utilización de la insulina animal y los demás ejemplos sesgados que se exponen son consecuencia de resultados científicos contrastados, cuya relevancia puede, llegado el momento, ser cuestionada, pero ni mucho menos debería ser ignorada ni tampoco ser apartada del otro lado de la balanza. Hay un pensamiento verde que deriva de estas reflexiones y está más que fundado. Eso es ideológico, pero bebe de las fuentes de la razón, y sobre todo, puede ofrecerse para que sea origen de una reflexión; son datos en origen.

Cuando las fuentes son ideológicas también porque sólo se muestran los datos que convienen el producto no es discutible porque se aparta del camino de la razón, sesga hacia lo subjetivo e impone la disciplina del “yo creo”. Muy bien cuando sea un acto de fé, pero no utilicemos la puerta de la ciencia para ello. La ciencia juega con otra baraja.

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La desconexión entre el motor científico y la tecnología de la información

Hola calamares.

Un tema que me sorbe el seso desde hace tiempo: ¿Son ilusiones mías o en verdad es claro y meridiano el divorcio entre la investigación y los sistemas de información?

Si así fuese (me gustaría oir opiniones, pues la mía es parcial y seguro que sesgada), aventuro una relación de causas probables:

  • La capacidad de acceso, manipulación y obtención de nueva información gracias a las nuevas tecnologías aplicables a los sistemas informáticos sensu lato es desconocida y, obviamente infrautilizada, algo que no sorprende en otros ámbitos, pero choca, casi asombra, cuando hablamos de investigación (sí, el I del I+D).
  • La ausencia de sistemas software centralizados. Existen redes, el soporte hw para las aplicaciones corporativas, pero no sistemas de información que permitan compartir y, sobre todo, reutilizar los datos.
  • La “¿resistencia?” a compartir datos: probablemente, un problema secular. (¿Qué es lo que proporciona valor añadido a un científico? ¿Los datos que colecta o la informacion que es capaz de obtener a partir de ellos?)
  • El efecto rebote: un sistema informático lo puede todo “..pueden hacerme una nave interestelar para explorar nuevos universos.”

Presumo, pero en definitiva desconozco hasta qué punto es generalizable esta idea, por lo que agradecería a todos impresiones personales o percepciones “sesgadas” que sumadas, esbocen -mediante el también válido método inductivo- una conclusión más o menos generalizada.

Más en la proxima.

Ateismo activo y pensamiento racional

La lectura del manifiesto de Sam Harris -más vale tarde que nunca- me ha impresionado. Me conmueve encontrar todavía a gente racional y con sangre en las venas, gente intransigente con discursos que, fuera del plano de la razón, pretenden ser considerados equivalentes a los que están inmersos en él. Harris es valiente y adopta un posicionamiento que le honra, en un momento en el que en el mundo parece que la luz de la razón se debilita y hay una completa recesión ideológica, que nos retrotrae a la inquisición y mira (ummm…no sólo mira en demasiadas ocasiones…apunta con la mirilla) con muy malos ojos a aquellos que no aceptamos que la fé y la razón o lo social tengan el mismo terreno en el que enfrentarse. Vengo hace poco del maravilloso Egipto -no sólo el monumental- y, al igual que él comenta en USA, me ha parecido detectar cómo el peor enemigo para un creyente no es ya el rival sino el que no quiere entrar en la guerra …vaya, que casi pido perdón por ser ateo…

Insisto en lo racional porque es lo único que nos queda frente a la imposición de fé. La fé, como apunta, no puede ser el instrumento que nos permita justificar lo injustificable -evitando así el tener que adoptar una posición activa si se quiere mantener una cohesión moral mínima-. Tampoco puede la fé ser la manta que tapa las desigualdades sociales y que los políticos distribuyen por doquier -es gratis- en lugar de las reformas y las políticas activas contra la pobreza y los desequilibrios.

La fé habla actualmente en el dominio de la razón para gozo de algunos y desasosiego de otros, y si esos algunos son los que deciden…pues tenemos barbaridades como la negación del Hecho evolutivo, o la táctica del avestruz ante el cambio climático, versión más soft del discurso pero equivalente a la postre. ¿Negar lo irrefutable? y sobre todo..¿Cómo se puede si no? Obviamente situando coles y tocino en el mismo saco, aduciendo razones de fé.

Y sí, estoy con los que promueven un “basta ya” porque entiendo que se debe ser beligerante con el intolerante y con el fundamentalista, esos que sólo ven lo que quieren ver desde su butaca en la última fila de gallinero porque así su vida es llevadera, e incluso feliz, si ven que se han añadido más fila y ellos no son ya los últimos. Si lo quieren para sí, vale, pero no me lo impongan mire usté, ni tan siquiera me lo exporten por ahí; pero sobre todo, no me lo equiparen con un discurso en el que no hay que recurrir a instancias superiores no presentes, o no visibles para todos.

Reivindico por último desde aquí lo que no debiera: el compromiso social y la sensibilidad ante la injusticia NO es patrimonio de los creyentes, es condición del ser humano.