Nucleares, qué desgracia…


Este post es mi respuesta a la serie de post que MILL ha escrito con gran profesionalidad en:

http://www.desdeelexilio.com/

Estimado MILL:

Veo que aunque haces un exahustivo y pormenorizado análisis en el aspecto cuantitativo, tal vez te estés dejando atrás aspectos que hay que evaluar y cuantificar:

  • -Es un legado vertical: nuestros desechos nucleares se transfieren a muuchas generaciones y deberíamos incluir los costes de este mantenimiento que NO se tiene encuenta ¿6.600 años? (x2) 24.000  (X2) años? Cuanto vale el almacenaje y sobre todo, la gestión de las varillas usadas si hablamos de órdenes > 10exp3?
  • -No es necesario que me muera de un cáncer, tan sólo con salir algo jodido y muy acojonado por un incidente mucho menor creo que ya tengo suficiente para el resto de mis días: no creo que se cuantifique cuánto vale tener una espada de Damocles en los costes de la energía nuclear, además,…cuánto vale un incidente nuclear en cuanto a movimientos de personas, alteración de las economías locales por el abandono en el perímetro de seguridad creado? ¿Dónde se contabilizan los alimentos desechados, los animales sacrificados? ¿Dónde el cierre de las empresas que sostienen la economía local? Es verdad que esto ocurriría en casos similares a Fukushima, pero seguro que con menos peligrosidad también. Tan sólo un incidente menor que obligue a desalojar cualquier zona afectada…¿Entra en los costes energéticos? (Y después se dice que las renovables están fuertemente subvencionadas)
  • -El uranio es una fuente estratégica, tanto como el petróleo o más -tal vez más porque hay menos- con lo cual tal vez tampoco sean muy válidos los cálculos de costes proyectados en el tiempo: estará, igual que el petróleo, sujeto a especulación y a manejo económico interesado por parte de los grandes lobbys…y un detalle adicional: NO tenemos Uranio, es decir, estamos al albur de lo que nos marquen desde fuera, igual que con el petróleo.
  • -Cuando una familia no tiene recursos, tiene dos opciones: se empeña hasta las cejas y pide para adquirir los bienes de consumo que NO puede pagar y que le va a salir por el sueldo de una vida, o asume que el consumo excesivo queda por encima de sus posibilidades y se plantea una economía doméstica en la que el ahorro es uno de los elementos esenciales y la reducción del consumo el otro. Así queda, a la espera de tiempos mejores en los que nuevos incentivos permitan adquisiciones mas racionales. Las crisis energéticas tienden a producir nevas tecnologías más eficientes energéticamente hablando, y ese es el camino, no el planteamiento del crecimiento del consumo sí o sí, imprescindible para una economía que ignora el límite material de los recursos disponibles y que reventará, no te quepa duda alguna.
  • Gracias por tus post y cordiales saludos.
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El mundo es finito, como sus recursos.

Esta entrada la ha puesto Pablo hace nada y menos, pero me ha parecido tan fantástica y tan difundible que no puedo más que insertarla y pediros XDD que la difundais tb vosotros.

(Juan María tb lo ha colocado, y parece ser que en paralelo…ya somos más joder, a ver si lo inundamos)

A destacar:

  • Los costes no se internalizan en los procesos de fabricación (algo muy típico y aplicable como rebate al discurso de lo caro que es lo verde), sino que se externalizan penalizando el salario de quienes intervienen en el proceso, más cuanto peor cualificado.
  • La producción tampoco internaliza la pérdida de la calidad de vida del origen de la materia prima.
  • El proceso es… ¡LINEAL!… ¡Qué locura… en el siglo XXI y aún así!
  • El “progreso” que nos venden sigue abriendo aún más la brecha entre rios y pobres
  • El proceso…es un invento humano…y cmo tal es susceptible de ser modficado, o simplemente eiminado.

Saludos Calamares.

La evolución de un equilibrio inestable

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Los sistemas vivos forman parte de un grupo en el que la consecución del punto equilibrio depende de dos factores principales: la energía comunicada y el punto de partida. Estos sistemas son denominados inestables porque necesitan del continuo aporte energético para no revertir hacia la disgregación total.

El “camino”  por el que  a lo largo del tiempo trasiega un sistema vivo hasta ese punto de equilibrio se conoce en Ecología como “Sucesión” y el sistema se dice que alcanza la “Climax” (muy apropiado XD). A lo largo de la sucesión el sistema pasa por varios estadíos y, se supone, optimiza el número de vías por las que los flujos de energía e información pueden atravesar el sistema: se diversifica.sucesion

la creación de la infraestructura que soporta el flujo de energía e información tiene resultados muy diferentes si se está dentro de la sucesión principal o se alcanza desde sucesiones secundarias, productos de la desestabilización de aquella en un tiempo t

¿Y por qué sabemos que un sistema vivo ha llegado a su climax? Pues porque aunque le comuniquemos energía no se produce evolución alguna -entiéndase cambio en la composición de su biomasa, del pull de organismos que lo componen…-, el sistema permanece sin cambios, en éstasis.

La competencia por los recursos orienta y lastra la evolución del sistema. Recuerdo un trabajo de la carrera en el que teníamos que observar y cuantificar la biodiversidad -la cantidad de información, el -Log H…os suena?- del fitoplancton que a lo largo del tiempo podía medirse en un complejo de pequeñas lagunas artificiales de un arboretum. Pues bien, este complejo se caracterizaba por sus limitaciones en cuanto a nutrientes principales (fósforo y nitrógeno principalmente) y pequeñas variaciones en su  pastandoconcentración implicaban cambios radicales en cuanto a la proporción de especies, pero no en cuanto a su composición. La progresiva estabilización de las condiciones (es decir: esto es lo que hay chicos, no pedid otra cosa) conducía al triunfo de una o dos taxones, que especializados progresaban en número hasta ocupar la mayor parte de la biomasa;

Sin embargo lo que más me llamó la atención fueron dos cosas: que la composición apenas se alteraba y que el crecimiento de las especies dominantes no era exponencial, sino que estaba formado por un conjunto de pequeños crecimientos que se alternaban con mesetas de estabilidad.

Esto tiene sentido para la continuidad de aquél: el sistema almacena opciones, planes de diseño que han sido capaces de aprovechar los recursos eficientemente y los “memoriza” para reutilizarlos cuando se vuelven a dar las condiciones. Quedan ahí, vestigiales, preparados para dar el cup de force en cuanto se vuelvan a reproducir condciones anteriores, o aparezcan otras nuevas en las que puedan jugar algún papel relevante para la optimización del flujo de energía/información…qué simple!

Lo del crecimiento era aun más curioso:  los periodos de no crecimiento solían acompañarse de cambios en la composición de la biomasa, de modo que parecía com si se perparase, como si estuviese adecuando su infraestructura para poder dar el salto siguiente.

Pero eso sí:  la introducción de factores que originasen fuertes desestabilizaciones conducen al retrotraimiento hacia estados con menos organización y que, dejados al albur nuevamente, nunca conseguirían llegar al estado del que fueron desplazados. El resultado es un camino organizativo o sucesión secundaria que conduce por norma a una estasis mucho má simple, menos estructurada y rica que la del camino principal.

La introducción de sucesivas desestabilizaciones deben conducir irremisiblemente a una disgregación total del sistema. Éste, no será ya capaz ni de aprovechar productivamente los recursos ni de canalizar optimizadamente los flujos de energía e información. Se convertirá en un sistema que abandona la tendencia sucesional, está presto a convertirse en un erial.

El otro día escuchaba en la radio que en resumidas cuentas, éste procedimiento es “el manual” a seguir para aniquilar al enemigo: entro en tu territorio, te machaco, me repliego y negocio un alto el fuego…hasta que te vea espabilar de nuevo un poquito. ¿Suena verdad? Pues me temo que lo terrrible es que es un estándar en todos los sistemas, y por tanto su eficacia está más que contrastada.

Hablar del terrorismo de unas gentes que han vivido en un entorno durande siglos y que, por orden de alguienquenidecoñaesdeahíyquetieneunsentimientodeculpaquetecagaspornohaberhecholoquedebiaensumomento, le construyen un pais allí, en su tierra, y le traen gentes quenuncavivieronallinisuspadresnisusabuelos, que dicen que enunlibroquetienenellosyqueleenmucholesdicequesutierraesesa, y una vez allí les siguen quitando tierras, les presionan para que se vayan a otros paises, y cuando vienen a medio organizarse y a protestar, ojo, con los mismos argumentos que utilizaron losquenuncavivieronallinisuspadresnisusabuelos cuando las potencias internacionales controlaban el tinglado, que también se jartaron de poner bombas oye, y cuando son ninguneados día tras día, año tras año por los que mandan, cuando con lo único que les queda por protestar los acusan de terroristas…hombre! ya les vale…

Volviendo a lo genérico y para terminar, es bueno saber que la degradación de un sistema no lo deja vacío, sino que lo que se produce es un cambio en su composición: los organismos que sustituyen a los primitivos son pocos en cuanto a diversidad, pero se encuentran perfectamente adaptados a las duras condiciones que se han creado…ellos son mucho más duros y resistentes y también pueden llegar ser numerosos en cuanto a su biomasa (Se llaman “oportunistas” y son capaces de crecer en entornos muy degradados, es más, necesitan esas condiciones y no otras para perpetuarse…impresionante paralelismo, eh?). El cambio provocado y su aparición dificultan en extremo la reconversión hacia sistemas menos duros, la vuelta a condiciones semejantes a las de partida. Es un camino de no retorno.

Dedicado a todos los que meten fuego a los campos, incluso cuando son de refugiados: si no sabeis esto, preguntad gilipoyas; si lo sabeis, es que sois unos malnacidos.

PS: Gracias a Marcos Cobeña por la foto, muy al caso.