¿Somos GPL o software privativo?

creative_commons_haircut_george_kelley_sm mmm…complicado de decidir…somos contenedores de objetos cuyas clases son concrecciones de otras puras abstracciones…mmm…veamos…

El contexto -el organismo, el individuo, a veces el entorno- tiene mucho que decir de cómo debe funcionar cada componente, y regula su expresión favoreciendo la de unos  y bloqueando la de otros según un plan maestro que, alojado en cada una de sus unidades funcionales -células-, se ejecuta siguiendo las señales que parten del sistema central de regulación. Lo más increible de todo esto es que este mecanismo de control existe en todas y cada una de las unidades funcionales, aunque convenientemente bloqueado al igual que el resto de la funcionalidad posible pero que esa unidad nunca va a ejercer.

Hasta 1950  no hubo problema; eramos cajas negras, código cerrado a cal y canto para ojos curiosones, y la propiedad sin cuestionar: del dios correspondiente o patrimonio de la humanidad -la tierra para el que la trabaja..jé!- según otros. No tengo la certeza, pero me da que durante esa época, la propiedad se presumía y se asumía, aunque no se recogía en los textos jurídicos de ningún pais  de este nuestro mundo mundial.

adn Watson, Crick y Franklin, que no Wilkins -Ay, Rosalind Franklin, según nos contaron en la carrera el mundo te debe una disculpa-, los descubridores de la estructura de la molécula de ADN,  destapan la caja y liberan las barreras para el descifrado del código genético , lo que a su vez es señal de partida para la carrera biotecnológica, carrera que desde los 70 y con el descubrimiento de los primeros mecanismos de manipulación génicos, seguidos en la decada de los 80 por el descubrimiento de potentes y baratas técnicas de amplificación del material genético, se convierte en una merienda de negros en la que cada cual va a lo que van todas las empresas: a sacar la mayor tajada

¿Y en qué afecta esto a nuestro negocio? Pues queridos, afecta porque las empresas biotecnológicas han cambiado el formato y pretenden cobrar por ello el copyright. Nuestros amigos “bichean” por el código de un superviviente de un contexto controlado, llámese cáncer, SIDA, o cualquier otro que cumple con lo siguiente:

  • Es chungo: o la palmas o te quedas puteado para los restos
  • Afecta a los que pueden pagar un tratamiento
  • Hay suficiente masa crítica para cubrir costes

Seguimos, si el contexto cumple con esto, estos amigos buscan en la “biblioteca” cual es  el la clase -el alelo o la combinación de alelos- que implementa la funcionalidad deseada y…vualá…encontrada y patentada -aquí creo que todavía no pero en el pais del libremercadoqueunpocomasynosmandalacarajoalamitad sí que pueden, ¡Ay que si pueden..! .La patentan..XDD, patentan un fragmento de código que era de la comunidad…serán cabrones…

O sea, que patentan algo que existe, o reclaman la propiedad intelectual de algo que forma parte de nuestra condición de humanos…mmm…no se ve, verdad? Esto no es como lo de la aspirina…

gnunf7 La genialidad está en el código del objeto, en esa singularidad de ese alelo, de esa rutina que hace que el procedimiento se ejecute de manera más eficaz dentro del contexto actual de la aplicación; pero además, ese código está distribuido por toda la comunidad, en mayor o menor frecuencia, pero forma parte del pull, del conjunto de software que compartimos todos desde el inicio de los tiempos…¿Y entonces…? ¿Quien se puede apropiar de él? ¿Su actual portador? …mmm…es un alquilado…¿Quien lo secuencia?… una…como una olla -pero que malablao que estoy, pero me enciende esto¡¡¡- ¿Quien descubre su utilidad?

Somos soportes temporales de un conjunto de funcionalidad que compartimos en mayor o menor medida con el resto de la humanidad del mundo mundial y por tanto, no es más nuestra que de otros. Quien descubre para qué sirve una parte, quien la compila, quien la lee o quien la utiliza  para crear algo que no exista siempre tiene que saber que esta bajo la licencia Creative commons, y por tanto no podrá licenciar su trabajo sin mencionar al “autor” y mucho menos sacar beneficio pecuniario alguno cuando por acción u omisión hemos decidido que el propietario original cede sus derechos con la condición contraria: Oiga! Usted es libre de estudiar el código, de modificarlo, de utilizarlo para lo que estime conveniente, pero si quiere sacar beneficios de esto, pues va a ser que no, básese entonces en otro código.

Saludos, calamares.

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