Socializando las pérdidas (o: gracias, Maastricht)

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Son retrasados? Elegimos gobernantes que no las huelen? (Y algunos de nosotros, que somos muy listos, si?) Cuatro años promoviendo y manteniendo una alternativa económica que ES con la que hemos desembarcado en el periodo de crisis mundial más importante desde 1929?

No lo creo. Seguro que con nuestra indolencia les ayudamos a sentirse más desahogados, a no tener que esforzarse demasiado en dar explicaciones, a ni tener que verse en la tesitura de darlas: con tan sólo enchufar el modo paternal tipo, “No creáis que nos gusta o nos apetece hacer esto, pero es necesario”, “No hay otra alternativa”

Andar por el filo de la navaja, esta es la política actual: llevar al límite a una sociedad pasiva que gruñe pero no muerde y optimizar a su costa el balance de bancos del Norte de Europa, que presionando a sus dirigentes han conseguido socializar en la “Res Publica”  de los países del Sur ese posible default que no les deja vivir y que se niegan a admitir.

Pero hay que comprender que esto es tan sólo un movimiento dentro de una partitura que se lleva orquestando desde hace lustros y que tras un punto álgido que estuvo a punto de dar al traste con la función, se han cambiado los músicos al gusto del director, no de los espectadores, de nuestro gusto.

Apretar para ello hasta el instante anterior a la inconsciencia colectiva, sumiéndola en ese estado de shock que imposibilita el movimiento, la visión de alternativas. El resultado es una sociedad deprimida y desarraigada del único sustrato que puede revertir este esquema: la propia clase política.

No hay solución técnica que beneficie a una sociedad en su mayoría, al menos dentro de un contexto económico como el que estamos, que induce al decremento del déficit público vía recorte del gasto, obviando ideológicamente la vía del incremento del ingreso por la recaudación equitativa y solidaria.

La solución pasa por entender y hacer entender que debemos usar nosotros a nuestros políticos para que velen por nuestro bienestar, al menos por el de la mayoría, y debemos ser nosotros los que decidimos las prioridades: la dignidad de un trabajo materializada entre otras cosas en un salario decente, el derecho a una vivienda digna, a la educación pública que sea garantizada al que quiere y se esfuerza, la sanidad pública… y todo ello sin tener que someterse a la hipoteca de la rentabilidad, porque para ello queremos pagar nuestros impuestos y no para fundaciones de partidos, o aeropuertos sin aviones o cien mil cosas más que ni las consultan ni somos capaces de acceder a su tramitación administrativa por falta de transparencia.

La solución es no aceptarles como cuidadores sino como servidores…públicos, de modo que nos haga intolerantes ante demagogos que reclaman, en el colmo de la desfachatez, la legitimidad parlamentaria para incumplir programas electorales; o descalifican iniciativas ciudadanas de peso y número con las sempiternas calificaciones de “radical” y “antisistema”, como si en estos tiempos que corren y estando donde estamos no fuesen más un mérito, por su compromiso con causa social.

Hay que demostrarles que no aceptaremos a aquellos que rompan unilateralmente el sagrado y democrático contrato del programa electoral, que serán obviados en los siguientes comicios, por mentirosos, por no cumplir lo pactado. Pero también hay que demostrarles que sabemos lo que queremos: sabemos y queremos que la sociedad de la información pueda proporcionar los recursos técnicos para que la democracia representativa pueda ser en determinados momentos cruciales democracia extendida a aquellos ciudadanos que quisieran ejercer un derecho hasta ahora imposible tan sólo por cuestiones operativas: el derecho a votar leyes y disposiciones legislativas de interés, reclamando la parte alícuota de su representación parlamentaria.

Que cómo se lo demostramos? Sencillo calamares, votando, pero con seso: no al que más te guste, sino al que pueda hacer más pupa, al que más os convenga. Y leed un poquito joder!,  que no tiene contraindicaciones.

Saludos cefalópodos.

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Desde el Estado del shock

No sé vosotros pero yo YA he llegado e ese estado catatónico casi que me produce una indefinida sensación de desasosiego con la que me levanto cada mañana y que, a lo largo de la jornada, torna a inquietud para desembocar a la caída de la tarde en un malhumor…apagado, sordo.

Después del día de ayer, después de ver, leer y escuchar las barbaridades y los disparates que quedaron adheridos me he sacudido y flotando ha quedado esto:

ultraizquierda, golpistas, 6000, brutalidad policial, NO, marca España, 25S,cargas, bolas de goma, Congreso, vallas, Diputados, inflitrados, encapuchados, miedo, medular, Neptuno, extrema izquierda, anarquistas, recortes, 15M, manifestantes, antisistema, Atocha, detenidos, Gobierno dimisión, violencia desproporcionada, DEMOCRACIA (grítese)

Están flotando sobre todos nosotros…y quedarán adheridas según el color, el tamaño y el pegamento con el que vengan. Dará igual lo que se haya visto, olido ó escuchado, porque somos así de zenutrios y tenemos memoria de pez.

Al final sólo quedarán los más grandes, los que más hayamos sentido…

PS: seguid sin buscar activamente la info por las redes sociales, que así os va…

Los enlaces de la crisis

http://runrun.es/runrunes/23833/los-efectos-de-la-crisis-mundial-en-latinoamerica-segun-el-presidente-del-banco-central-de-chile.html Tras una interesante conversación con el núcleo más cercano de mis grandes amigos (Antonio, Chelo, Cristina y Juanma), he decidido este finde que tenía a mano material multimedia  suficiente como para poder repasar el obsesivo tema de la crisis actual, probablemente desde otro punto de vista al que el streaming mediático “ayuda” a conocer. Dicho y hecho, aquí lo tenéis accesible para todo el que esté interesado en comprender qué ha pasdo, qué está pasando y sobre todo, qué puede pasar por el camino que transitamos a “sugerencia” del Eje Paris-Berlín, el B.M y el FMI.

He intentado recoger aquello que por sus fuentes, o los menos, por la coherencia de su contenido, me merecían credibilidad suficiente como para refrendarlos desde un post. Agradeceré cualquier aporte para su inclusión, pues entiendo que esto es algo que necesita la visión y sensibilidad de muchos. Aquí esta:

Saludos, calamares. Mucho cuidado por ahí fuera.

PS: gracias a todos los que me habéis enviado alguno de estos links, me han ayudado muchísimo a tener la visión global necesaria y, como he escuchado por ahí hace poco, a reconocer de nuevo a la izquierda y a la derecha.

PS (y II): calentito: la receta de los sinverguenzas del FMI

PS (III): Catastroika o la crónica adelantada del desenlace